""Quien mate o hiera a un norteamericano pasará la eternidad en el infierno"... ¡Cuánto hubiéra cambiado el destino de México si la iglesia católica, por el contrario, hubiéra sostenido: "Haz patria, mata a un yanqui..." La guerra habría adquirido otra connotación..."
"¡Bendita la ley Lerdo! ¡Benditas las leyes de Reforma! ¡Bendito Juárez, el benemérito de las Américas, el verdadero Padre de la Independencia de México! Él y solo él, junto con un selecto grupo de notables mexicanos, lograron desprender del cuello de la nación a esa enorme sanguijuela gelatinosa llamada iglesia católica..."
"¿Por qué el presidente Polk se negó a la anexión de todo el país, All México, según le aconsejaban sus mas allegados, y únicamente retuvo Tejas, Nuevo México y California? Porque los norteamericanos sólo deseaban apoderarse de los territorios despoblados en los que pudiéra asentarse libremente la raza superior, la suya, la anglosajona, sin contaminaciones de ninguna clase..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario